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Yo

Soy consciente del reloj en mi muñeca.
De los auriculares incrustados en mis orejas,
que determinan el ritmo que marco con el pie.
Del tacto de las teclas.
De la ropa que llevo puesta.
De la gravedad que me aplasta contra la silla.
(Que es rígida)
Sé de la sequedad del aire, que irrita mis ojos.
Del sabor de mi saliva.
De mi propio pensamiento.
(Respecto a mí)
De mi cansancio y mi euforia.
Y de mi inexplicable existencia.

Y no soy nada más que eso.

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Con los dedos de la mano y los dedos de los pies la polla y los cojones todos suman veintitres.