Ir al contenido principal

Οδύσσεια

Aquella mañana Basilisa estaba regando sus plantas cuando de repente le invadió la tristeza. Miró desde su ventana y vio las ventanas vacías y lúgubres de sus vecinos, horadadas en las paredes de ladrillo. Sus vecinos estaban muertos. Y las plantas de sus vecinos también.
En ese momento resonó una distante voz de mujer, hueca y acuática, que cantaba una ópera, y Basilisa la siguió y descubrió que procedía de los abismos del grifo del lavabo.
Basilisa no quería morir, así que abandonó su casa para siempre y se fue a buscar el mar. Dejó atrás las grises colmenas y la miel verdosa y anduvo durante años. Decidió seguir a las cigüeñas, y atravesó muchas fronteras y cordilleras impertinentes hasta que llegó al lugar donde crecen los eucaliptos y los hombres no comen otros animales.
Allí vivía poca gente, pero los viejos de aquel lugar recordaban la llegada de los celtas y los jóvenes se contaban a gritos sus sueños desde lejos. Además, todas las callejuelas bajaban hacia el mar.
Basilisa supo que aquél era el lugar. Se acercó hasta la playa, y poco a poco fue caminando en dirección al océano hasta que el agua la cubrió por completo, y no murió.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Costumbres

Tormentas que se acercan. Solo los dioses ven las tormentas así, bellas, desde el aire, flotando entre las nubes. Se saturan los oídos entre el ruido crudo de la incertidumbre. Tan frágiles, tan efímeros que da lástima siquiera seguir adelante. Será el recuerdo del amor en la infancia lo que nos fuerza a tener instintos y sobrevivir aun cuando no queremos. Ingrávidas, mis lágrimas, reflejan los remordimientos como un espejo curvo e infinito. B.

El método humanístico

En la antigua Grecia surgió de la nada la chispa de la creatividad, y, siguiendo el ejemplo de muchos otros, Teudonio de Samos escibió una comedia sobre las ovejas. Pronto obtuvo el reconocimiento de las clases pudientes de Tebas y Atenas (en Esparta no estaban para tonterías), y fue muy popular hasta que el fundamentalismo cristiano lo arrasó todo en el siglo II. Tiempo después, los árabes tradujeron una copia que encontraron en las ruinas de Alejandría, omitiendo los pasajes en que las ovejas iban esquiladas, y vio el sultán de Egipto que era gracioso y repartió copias por todo el califato. No se sabe muy bien cómo, pero una de estas copias terminó traducida al castellano en San Millán de la Cogolla por un monje que tenía sus propias ideas en cuanto al amor entre ovejas de la misma condición ovejuna, y otra por un judío de Toledo que sabía un poco de árabe. Un pastor de Berchtesgaden se rió mucho un día leyéndolas y se llevó a Baviera una copia en arameo cuando volvió de las Cru...

ya!

Querida paciencia: Hace tiempo que no hablamos; decidiste en un momento determinado empezar a tener presencia siempre, en vez de cuando se te necesita. Tenerte es una virtud pero que no me dejas actuar y eso empieza a ser un incordio. Cuando han pasado cosas con las que debería haber reaccionado, me limitado simplemente a ser paciente y eso no es bueno. Ahora es una de esas situaciones que sin llegar a perder la calma debería tener menos paciencia porque eso es lo que esta llevando a mis entrañas a retorcerse hasta hacerme daño, para ver si así te mando a tomar por culo. La virtud que es tenerte se esta convirtiendo en una áspera incomodidad cuando lo que debería es poner firmes a quienes tengo que poner firmes. A si que por eso querida paciencia te pido comprendas que no debes atarte a todo mi ser y dejarme respirar. Me ahogas a si que con ahínco te pido me des ese poquito de aire fresco que tan bien nos iba a venir a todos. Muchas veces te tengo conmigo en las situa...