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Mash up

Una no-solución como cualquier otra es rebajar la autoexigencia hasta nuevos niveles mínimos. La mera noción de autoexigencia determina un mínimo de la misma, así que no hay nada que temer.

También se puede experimentar dolor físico como forma de ocio, pero lo cierto es que no aporta ninguna sensación gratificante. Evidentemente.

Su puede intentar escribir con palabras de no más de tres sílabas. Esto es una barrera para el propio yo, para el imbécil que todos llevamos dentro. Puede resultar enriquecedor para el ello.

Existe la posibilidad de no hacer nada, de no leer esto.

Puedo uno escribir haikus libérrimos, que tienen la ventaja de ser absurdos de serie:

El pájaro gris
picotea maderas
de mueble Ikea.

(No tan libérrimos)

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Con los dedos de la mano y los dedos de los pies la polla y los cojones todos suman veintitres.