Ir al contenido principal

Despues de 4 meses puedo poner este post que antes no tenia mucho sentido pero ahora no se yo si es peor.Especialmente dedicado a Mickey, y a Iñaki...

Imaginar.
Imaginadlo de veras
La cabeza de un niño de unos 7 años y de repente una espada de oro, golpea violentamente su cabeza y la revienta; a uno lo que menos le cabe esperar es que su cabeza sea de porcelana y de dentro, como trepadores asesinos, se deslizan todo tipo de insectos, especialmente hormigas en hileras formando al compás de Showbiz.
Una mujer cualquiera, más hábil que cualquier hombre por otra parte, no tarda en sacudirse los restos de seso esparcidos por toda su ropa y gritar justo antes de ser sacrificada por Crisaor.
Cuenta Mi leyenda que un día, cansado de leer siempre las mismas historias, una niña entradita ya en años, soñó con gozo como el mármol de su piel de desprendía como papel, y al fin Pigmalión la desvirgaba sobre, eso si un pedestal de granito, duro y frió. Y bien digo que cuenta la leyenda, por que en realidad fue la santa inquisición, quien la empaló para quemarla viva, mientras cantaban un rock and roll en la plaza del pueblo.

PD: La mujer no aguantaba el dolor y Hattori le cortó la cabeza. Pobre Medusiña pues este era su nombre. Y como no podría ser de otra manera, la sangré azul broto. Mekare como una ansiosa se la bebió toda y desquiciada por el placer, tuvo el mayor orgasmo de toda su vida.

Quien dijo que no tenía base filosófica!!!muérdete los güevos y descubre la verdadera historia de margarita seis dedos. 5 para hacienda y el otro?mmm

Comentarios

Entradas populares de este blog

Costumbres

Tormentas que se acercan. Solo los dioses ven las tormentas así, bellas, desde el aire, flotando entre las nubes. Se saturan los oídos entre el ruido crudo de la incertidumbre. Tan frágiles, tan efímeros que da lástima siquiera seguir adelante. Será el recuerdo del amor en la infancia lo que nos fuerza a tener instintos y sobrevivir aun cuando no queremos. Ingrávidas, mis lágrimas, reflejan los remordimientos como un espejo curvo e infinito. B.

El método humanístico

En la antigua Grecia surgió de la nada la chispa de la creatividad, y, siguiendo el ejemplo de muchos otros, Teudonio de Samos escibió una comedia sobre las ovejas. Pronto obtuvo el reconocimiento de las clases pudientes de Tebas y Atenas (en Esparta no estaban para tonterías), y fue muy popular hasta que el fundamentalismo cristiano lo arrasó todo en el siglo II. Tiempo después, los árabes tradujeron una copia que encontraron en las ruinas de Alejandría, omitiendo los pasajes en que las ovejas iban esquiladas, y vio el sultán de Egipto que era gracioso y repartió copias por todo el califato. No se sabe muy bien cómo, pero una de estas copias terminó traducida al castellano en San Millán de la Cogolla por un monje que tenía sus propias ideas en cuanto al amor entre ovejas de la misma condición ovejuna, y otra por un judío de Toledo que sabía un poco de árabe. Un pastor de Berchtesgaden se rió mucho un día leyéndolas y se llevó a Baviera una copia en arameo cuando volvió de las Cru...

ya!

Querida paciencia: Hace tiempo que no hablamos; decidiste en un momento determinado empezar a tener presencia siempre, en vez de cuando se te necesita. Tenerte es una virtud pero que no me dejas actuar y eso empieza a ser un incordio. Cuando han pasado cosas con las que debería haber reaccionado, me limitado simplemente a ser paciente y eso no es bueno. Ahora es una de esas situaciones que sin llegar a perder la calma debería tener menos paciencia porque eso es lo que esta llevando a mis entrañas a retorcerse hasta hacerme daño, para ver si así te mando a tomar por culo. La virtud que es tenerte se esta convirtiendo en una áspera incomodidad cuando lo que debería es poner firmes a quienes tengo que poner firmes. A si que por eso querida paciencia te pido comprendas que no debes atarte a todo mi ser y dejarme respirar. Me ahogas a si que con ahínco te pido me des ese poquito de aire fresco que tan bien nos iba a venir a todos. Muchas veces te tengo conmigo en las situa...