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La globalización y las cinco uvedobles

Tradicionalmente, el dónde y el cuándo ostentan la máxima importancia sobre todas las cosas, aunque en periodismo se prefieran cinco elementos. El dónde y el cuándo son fundamentales para situar el resto de las cosas y suelen definir parcial o totalmente al quién, al qué y a otros elementos fuera del establishment periodístico como el cómo. Ni que decir tiene que yo me adscribo a esta corriente de pensamiento, porque las cosas necesitan poseer las cuatro dimensiones para tener existencia y es altamente irritante desconocer las ubicaciones. De todas formas, yo, en calidad de quién, no soy nadie para opinar, porque el quién tampoco tiene mucha importancia en la vastedad del espacio y en la eternidad del tiempo.

Algo más de importancia tiene el qué, que puede perdurar durante varias generaciones de quiénes, y por último, el porqué es totalmente irrelevante, porque cuando uno empieza preguntando por qué siempre termina encontrando a Dios.

De cualquier modo, como al principio decía, ésta ha sido la jerarquía tradicional. La globalización (causada por la información y más en concreto por los periodistas) ha causado que el dónde haya perdido sus facultades de definir a otros elementos y que el cuándo sea ignorado. Por el contrario, los periodistas han exaltado al quién, actualmente el factor más importante, sin darse cuenta de su propia intrascendencia al no contar ni siquiera con dimensiones que les caractericen un poco (compárese la superficialidad compartida entre una anciana neoyorquina y un joven tokiota con las diferencias pintorescas de un ninja de la era Tokugawa y una anciana iroquesa de la isla de Manhattan).

Por suerte, a los grandes porqués se les presta ahora menos atención que nunca, aunque los pequeños permanecen en la misma situación a pesar de ser igual de irrelevantes. Y tampoco hay que olvidar que la globalización es un qué al fin y al cabo.

Así son las cosas y así se las hemos contado. Hasta mañana, corazones. (Qué sublime doblete de despedida, me comento a mí mismo).

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