Ir al contenido principal

El ataque de los gamusinos mutantes

Un título atrayente, sin duda. ¿Quién no está interesado en el maravilloso mundo de los gamusinos y las posibles consecuencias que tendría su mutación para los ecosistemas del planeta? ¡Hay que salvar a la humanidad, mi teniente, señor! Pues lamento decepcionarles, pero no voy a hablar de gamusinos mutantes.
- ¿Y por qué ha titulado usted su libro así?
No respondo preguntas de imbéciles.
- ¿Y por qué ha titulado usted su libro así?
Porque aunque no podamos verla (esto es sarcástico, ilustrísimos señores), hay gente que piensa que el público compra los libros por el gancho de su título, y en sus malvadas maquinaciones creen que manipulan los cerebros del incauto rebaño incitándole a comprar. De hecho, las manipulan, anónimo cuestionante, si está usted preparado para conocer la terrible verdad.
¿Soy yo, por ventura, una de esas malvadas personas? ¿Quién soy? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos en autobús? NO, todo eso son tonterías. Yo soy, personalmente, la Real Academia Gilipollense.
- ¿Y de qué habla su libro?
Aparte de que los libros no hablan, al igual que los ladrillos, mi libro no trata sobre nada. Es mi forma de ganar dinero el hacer que ustedes compren mis libros. ¿Para qué me voy a esforzar en escribir bien si me los van a comprar igual?

Entradas populares de este blog

Costumbres

Tormentas que se acercan. Solo los dioses ven las tormentas así, bellas, desde el aire, flotando entre las nubes. Se saturan los oídos entre el ruido crudo de la incertidumbre. Tan frágiles, tan efímeros que da lástima siquiera seguir adelante. Será el recuerdo del amor en la infancia lo que nos fuerza a tener instintos y sobrevivir aun cuando no queremos. Ingrávidas, mis lágrimas, reflejan los remordimientos como un espejo curvo e infinito. B.
Con los dedos de la mano y los dedos de los pies la polla y los cojones todos suman veintitres.

¿Cómo es el olor del jabón?

Hoy me gustaría escribir sobre la gente que se sienta en el suelo y mira cómo da vueltas la lavadora. Entre el ruido hipnótico y somnífero del centrifugado y el olor refrescante del jabón seguro que piensan en cosas extraordinarias que nunca nadie sabrá. Quizás piensen en gente que escribe posts.